Me ha encantado la película, si tuviera que describirla con unas palabras, serían no convencional y absorvente.
La sutil y a la vez arrolladora manera que Guido tiene para conquistar a su amada te hace preguntarte si todavía queda gente así, aunque eso no es lo mejor que tiene el chico, tiene gran imaginación y transmite confianza.
Por lo que Dora,la amada, a pesar de que se iba a casar con un oficial fascista, no se pudo resistir y cayó en sus brazos.
Esta historia se desarrolla durante la segunda guerra mundial, pero no lo he puesto al principio, ya que la situación que tienen que vivir Guido y el hijo de la pareja Josué, fue lo menos parecido para el pequeño a un campo de concentración. Los deportan a ambos por ser judíos, y la mujer también subió al tren que los llevaba allí, aunque no tenía la necesidad porque no constaba como judía.
El padre solo pensó en lo más importante, su hijo, hacía todo por que el no se diera cuenta de donde estaban y porque no sufriera. Fingió que estaban en un juego y si llegaban a 1000 puntos se llevaban un tanque blindado.
Finalmente, llegó lo emotivo, Guido esconde a su hijo y va a buscar a su mujer pero lo pillan y lo ejecutan.Un oficial se lleva a Josué en un tanque blindado y el todo feliz sale del campo.Ve a su mamá y va hacia ella.
No me ha podido transmitir más ternura el final, el padre con una fuerza de voluntad y un positivismo increíble, lo consigue todo, todo lo que ha buscado durante su vida, la felicidad de los suyos.